El cigarrillo mata en el país aproximadamente a 15.000
personas al año a través de enfermedades especialmente cardíacas y pulmonares.
Para ello cuenta con una poderosa industria que hace lobby, en especial como se
ha observado estas últimas semanas, con diputados UDI, esos que defienden el
lucro en cualquier ámbito, incluso por sobre su mismo Dios al que veneran con
fanatismo religioso. No por nada las tabacaleras a nivel mundial, tienen uno de
los negocios legales más rentables que hoy en día existen, parece que le siguen
las mineras gracias a royalties ficticios que perpetuán la riqueza con los
bienes naturales que debieran pertenecer a todo un país.
